martes, 9 de junio de 2015

La Teoría del Final Totalitario

Pensando en mis cosas, me he fijado en mi propia manía o gusto de ver las películas hasta el final, incluso las malas que no me gustan desde el minuto 1, pero una vez que empiezo a ver una peli, me duele en el alma dejar de verla.

Supongo que porque todas son historias, del género que sean, pero historias, cuentos, incluso las puedes entender como "experiencias" que no vive uno mismo, pero que al ser espectador puede igualmente sacar una lección y aprender de esas experiencias.

También las veo hasta el final porque creo que una película es tan buena como su final. Si ha sido una maravilla de película pero el final es malo (no tiene que acabar bien la trama, puede acabar mal con todos muertos y aun así ser un buen final) la película será recordada por su infame final y le restará calidad al conjunto.
Lo mismo pasa al revés, una basura de película puede tener un final genial, original, sorprendente o maravilloso que haga que suba enteros su calidad y hace que haya merecido la pena su visualización.

De momento de casi 1000 películas que recuerdo haber visto (habrán sido muchísimas mas, pero de las que recuerdo y tengo valoradas en filmaffinity son 900 y pico) a todas les puedo aplicar la "Ley del Final Totalitario".

A todas menos a 1. La excepción que confirma la regla, la película en la que lo que controla todo y da calidad a la obra completa, es el principio.
Un principio en el que te encariñas con los personajes, te identificas con ellos, lloras de alegría, te preocupas, ríes, lloras de tristeza y te deja una profunda angustia en tu ser... Y todo ello en los primeros 10 minutos.

Muchos ya sabrán de qué película hablo.
Señoras y señores, les presento a "Up".

martes, 4 de junio de 2013

LAS AVENTURAS DE ANIMAL MAN

Animal Man es un superhéroe que tiene las habilidades de los animales, ya sea volar como los pájaros, respirar bajo el agua como los peces, fuerza de elefante, etc.
Antiguamente, el personaje sólo obtenía los poderes de los animales cercanos a él (ahora ya no hace falta que haya animales cerca), así que imaginaros el pitorreo que tenía el personaje, que todos los bancos que se robaban en su ciudad, estaban al lado de un zoo, porque si no, el pobre no tenía nada que hacer en sus cómics.

Animal Man es uno de esos superhéroes de cómic de tercera fila, a la sombra de Batman o Superman en DC, pero que tiene ciertos seguidores, y cada vez más, gracias al gran trabajo que han realizado varios guionistas a lo largo de los años, como Grant Morrison, Jamie Delano o el actual Jeff Lemire, los cuales le han dado un toque más adulto, oscuro y de terror a sus historias, siendo de los cómics de mejor calidad que tiene actualmente la editorial.

Para más información sobre el personaje, ya sabéis, WIKIPEDIA.
Y si tenéis interés en leer algo suyo, en este BLOG hay mucho material para descargar (Os recomiendo, sobre todo, la etapa de Grant Morrison)

Después de las presentaciones, os presento unos cortos animados que emite Cartoon Network en Estados Unidos dentro del sello "DC Nation", donde emite serie de dibujos basados en los personajes de DC Comics. Los cortos son bastante simpáticos y divertidos, y le dan un aire bastante infantil al personaje, algo que no le pega en nada, pero que hace mucha gracia:



Han llevado al ridículo su faceta de defensor de los derechos de los animales, pero aún así, mola ese movimiento de serpiente contra el Capitán Frío es genial...



El problema de ver estos vídeos, es que ahora no puedo quitarme de la cabeza ese gritito agudo de guerra:
"¡ANIMAAAAAL MAAAAN!"

martes, 29 de enero de 2013

LOS FANTASMAS NO PAGAN

En un parking de China, una mujer se hace pasar por un fantasma para no pagar en taquilla.
Es una noticia de verdad, lo juro, la he leído en la web de Antena 3.

La cuestión es que la susodicha se apañaba un método para que el coche llegara solo a la ventanilla de pagos, y el trabajador, al ver el coche vacío, salía a ver que pasaba.
Entonces la china aparecía trepando por el capó del coche, muy al estilo de las pelis de terror asiáticas, con el pelo largo, negro y liso tapándole la cara.
El empleado se deja sugestionar y sale por patas, entonces la chica, tranquilamente, levanta la barrera del parking y se larga sin pagar.




Una original y creativa manera de hacer un simpa, algo muy "Típical Spanish", pero hecho "a la asiática".
Quizá en España debamos intentarlo también, ¿a alguien se le ocurre alguna manera parecida de hacer un "simpa" en un bar, por ejemplo?

lunes, 22 de octubre de 2012

Valoración personal de "LOS VENGADORES"


Hoy he visto por fin la película de Los Vengadores.

A ver como digo esto...

No es que sea mala la película, es una buena película de acción, superhéroes, efectos especiales, batallas épicas y todo eso que cualquier aficionado a los cómics de superhéroes (y aficionados en general a las películas de aventuras y acción) desea ver en el cine... Pero en mi opinión, esta peli es solo otra del montón de pelis de superheroes si no fuera por una única razón.

Una única, grande, verde y furiosa razón: Hulk.


Si sólo fuera por las escenas de Hulk (casi al final de la película) le pondría un 10.
Y es que Hulk protagoniza todo tipo de escenas en esta película, desde comedia, pasando por drama y culminando en peleas y escenas épicas.

Pero como la variable Hulk no existe para puntuar películas, ésta se merece un 5.

Aún así, ya que esta peli cuenta con un Hulk, y no le puedo decir que no a esa sonrisita que pone cuando el Capitán América le ordena que "aplaste"... le pondré un 7.


martes, 17 de julio de 2012

EXPERIMENTO TEXTIL (DE TEXTO): Guardián de Piedra

“¿Cómo he llegado yo hasta aquí?” —Dijo mientras corría, sin esperar respuesta.

Leortas era un joven artesano de un poblado al sur de Hispania. Era uno de los mejores escultores de toda la región, sus obras eran las más valoradas por los sacerdotes, que recorrían distancias enormes para solicitar alguna de sus obras para sus respectivos santuarios. Pero Leortas no era un íbero como los demás. Entre el resto de culturas de la península, los íberos eran los que tenían más fama como feroces y valientes guerreros, por encima incluso que los griegos y los romanos. Pero Leortas siempre prefirió mantenerse alejado de los conflictos, sólo buscaba su tranquilidad, le daban igual las ridículas rencillas de los demás mientras a él le dejaran en paz, y a Leortas nunca pareció importarle que le vieran como un asustadizo o cobarde.

“¡Nunca creí en dioses, solo aceptaba sus monedas para poder desarrollar mi arte!” —Gritó mientras trepaba a un árbol lo suficientemente alto— “Entonces... ¿Por qué estoy aquí, tan lejos de mi hogar, huyendo de esta extraña bestia? Maldigo la noche en que empezó todo...”

Leortas siempre dormía tranquilamente, sin despertarse durante toda la noche, por eso le extrañó despertarse de golpe con aquella rara sensación, envuelto en la oscuridad. De repente, un punzante dolor le recorrió la cabeza. “Leortas, —dijo una voz en su cabeza— soy Balor, dios del inframundo, y tengo un mandamiento para ti. En un futuro, un poderoso y valeroso mortal llegará a mi reino, y su sepultura deberá ser protegida por una de tus esculturas, una que represente a un animal capaz de amedrentar a los malos espíritus y a cualquier otro ser que desee perturbar el descanso eterno de tan noble héroe."
Cuando el dolor cesó, Leortas pensó que fue un sueño, pero para asegurarse decidió que al día siguiente esculpiría la figura de un amenazante oso.
Cuando a la mañana siguiente salió de su casa, en la misma puerta yacía un oso muerto. Leortas enseguida comprendió el mensaje, aquello no fue un sueño, y el animal elegido no había satisfecho la petición del dios.
Durante los días siguientes, cada vez que Leortas decidía esculpir algún animal, encontraba su cadáver en la puerta. Desde el lince al toro, ningún animal conocido por Leortas parecía contentar al caprichoso dios.
Harto de su “maldición”, Leortas decidió viajar al sur y cruzar el mar hasta el continente desconocido, en busca de algún animal que contentara al caprichoso dios.

“¡De todas las bestias que he encontrado en este salvaje lugar, ninguna te gustó! —Gritaba desde el árbol mientras observaba a la extraña fiera que aguardaba en el suelo, esperando a que tarde o temprano, Leortas bajara.— Ni siquiera aquella gigante con esa nariz tan larga y aquellos colmillos... ¡Y eso que su bramido asustaría a cualquiera! Ni aquel feroz lagarto con la boca alargada llena de afilados dientes que intentó engullirme cuando me acerqué a beber al río, ni aquella bestia gris con un gran cuerno en el hocico que intentó embestirme... ¡Las eliminaste a to...!”

Leortas calló y reflexionó durante largo tiempo. La bestia esperaba pacientemente bajo la sombra de aquel árbol, no parecía tener ninguna prisa.

“¡¿Sabes?! —Exclamó mirando al cielo— ¡Esta bestia es tan feroz e inspira tanto temor, que es la idónea para proteger tu maldita sepultura!

Leortas miró fijamente a aquella bestia, la cual parecía estar más viva que nunca, sin inmutarse por el monólogo de su presa. Resignado, intentó ponerse cómodo sobre las grandes ramas de aquel árbol, con la intención de no caerse durante la noche. Con un poco de suerte, al amanecer estaría resuelto el problema.
Se equivocaba.
La bestia, la que tendría que esculpir, lo observaba desde abajo con curiosidad. Era como un gato de color marrón, pero de unos 300 kilos de peso, con una larga melena alrededor de la cabeza, con unas garras enormes y con una cola que terminaba en una pequeña maraña de pelo.

“¡¿Qué?! ¡¿En serio?! Los dioses tenéis un retorcido sentido del humor...” —Dijo resignado.

Unas semanas después, llego al poblado un viajero juglar cantando las hazañas de un valiente llamado Leortas que hicieron bullir a toda la aldea.

De cómo escapó Leortas de aquella bestia, llamada “león” por el juglar, poco se supo realmente en aquel momento, pero eso no impidió que en su pueblo surgieran rumores de ello: Los más jóvenes fantaseaban con la versión que cantó el juglar, que Leortas encontró el coraje que siempre tuvo en su interior y luchó de manera feroz contra la bestia. Los fuertes guerreros hispanos, más incrédulos en cuanto a la fuerza del escultor, elogiaban su inteligencia y pensaban que, de alguna manera, Leortas logró engañar y espantar a ese extraño “león”. Los más ancianos y supersticiosos aldeanos no dudaron en pensar que los dioses le sacaron de aquella delicada situación.

Cuando finalmente Leortas volvió a casa, tras muchos meses de viaje, todos se asombraron de lo que vieron.

No solo porque el “débil” escultor era ahora un gran y musculoso guerrero al que se le notaba en la piel las marcas del sol y de innumerables peligros, sino porque llegó montado en una extraña y enorme bestia marrón de larga melena e intimidantes fauces.

Durante generaciones, los ancianos del poblado narrarían la leyenda de Leortas, un asustadizo escultor que viajó al sur en busca de una misteriosa criatura, de cómo se enfrentó a todo tipo de peligros hasta encontrar y dar caza a la bestia, de cómo la domesticó y cómo volvió a casa convertido en un valeroso héroe.
Durante generaciones, los niños del poblado jugarían entre ellos a imitar las aventuras que realizó Leortas por todo el mundo a lo largo de su extensa vida.
Durante generaciones, los eruditos aprenderían las técnicas escultóricas de Leortas, estudiarían cómo retomó su amada afición cuando ya era lo suficientemente viejo como para viajar en busca de aventuras, y contarían cómo dedicó los últimos años de su vida, por fin, a cumplir el encargo del dios Balor antes de morir en paz en su hogar rodeado de su querida familia.
Durante generaciones, los peregrinos viajarían hacia la tumba de Leortas como muestra de respeto hacia el valeroso aventurero y se maravillarían de la extraña escultura que vigilaría su sepultura, la escultura de una criatura nunca antes vista por ninguno de ellos, con grandes fauces abiertas, con una larga melena y grandes y amenazadoras garras, capaz de inspirar temor hasta al más valiente guerrero.

Miles de años después, la leyenda de Leortas sería olvidada, sus dioses sólo serían fantasía y su cultura estaría extinguida. Pero en algún museo de aquella futura civilización, seguiría en pie una escultura que aún maravillaría e inspiraría temor y respeto en todo aquel que se posara delante de ella.



martes, 28 de febrero de 2012

MOVIE: The movie.

El presentador Jimmy Kimmel, una versión americana de Buenafuente, ha realizado en su programa la mayor película de la historia.

Es una macroproducción en la que participa las mayores estrellas de Hollywood, una película en la que se tratarán todos los géneros del cine, como la comedia, el amor, la aventura, la ciencia-ficción...

En la película aparecerán desde centauros a robots gigantes, pasando por perros deportistas y... ¡hasta un Hitler negro!

Y la película nunca existirá, por supuesto, pero en el programa se han currado un trailer de casi 10 minutos que no tiene desperdicio.

Lo malo es que el vídeo no está subtitulado, pero bueno,de algo te enteras con solo ver las imágenes.

viernes, 4 de noviembre de 2011

"Como siempre, ¿no?"

Llevo 20 años yendo al mismo peluquero, desde que era tan pequeño que me subía a una silla con volante y forma de asiento de coche de carreras para cortarme el pelo.

El año pasado el hombre se jubiló y ahora llevan la peluquería sus hijos, los cuales ya trabajaban con él antes de jubilarse, pero que en mi opinión no tienen tanta calidad como su padre.

Pues hoy me ha alegrado el día ir a cortarme el pelo y encontrarme con el señor jubilado, que no se por qué circunstancias hoy estaba trabajando.

Me ha cogido él, me ha cortado el pelo "como siempre" sin tener que describirle lo que quería, ha hablado con nostalgia de mi y de mi hermano, me quitaba los pelos de la cara con la ternura que un anciano le tiene a alguien a quien ha visto crecer.
Esta vez ha tenido que afeitarme un poco mas con la cuchilla a parte de las patillas, que yo ahora llevo una especie de barba que no llevaba antes :P
También me ha depilado un poco las cejas, mientras comentábamos lo rebelde que tengo algunos pelos, pero que recuerda que mi hermano los tenía peor...
Para terminar me ha puesto un poco de crema, "que siempre has tenido la piel muy seca" y me ha cobrado con una sonrisa.
Yo le he pagado con una sonrisa, aunque con lástima porque se que hoy ha sido algo excepcional y a la próxima volverá a cortarme el pelo uno de sus hijos, que lo hará bien, pero que no tendrá el efecto nostalgia.

miércoles, 26 de octubre de 2011

¡CÓMETE ESA, PETER JACKSON! (o un sueño de lo más raro)

Hoy he tenido un sueño muy raro.
De esos sueños que si se lo cuento a un psicólogo puede sacarme algún trastorno serio.

En el sueño se desarrollaban varias escenas, cada una de ellas más rara a la anterior.

Como es normal, lo sueños no tienen un principio (o no nos acordamos de él) así que no se cómo nos lleva la situación a un pequeño escenario. En el se encuentra un chico joven haciendo un monólogo, ha esto que de repente, se rompe el suelo y una especie de oruga gigante le ataca. La oruga va entrando y saliendo desde el suelo, ocultándose y solo apareciendo para atacar, pero el joven monologuísta parece bastante hábil, y mientras le da caza al bicho, va terminando su monólogo, hasta que mata al bicho y da por terminada su actuación.

Vale, eso ha sido raro de verdad, pero ahora viene lo mejor: ¡Cuando termina su actuación, el jurado de "Tu si que vales" le evalúa! ¡y Risto se mete con él porque a tardado mucho en matar al bicho!

En fin, en la siguiente escena nos encontramos en un banquete, una mesa larga con un montón de comida.
En ella nos encontramos mis amigos y yo, a parte de unos invitados especiales: Steven Spielberg, George Lucas y Peter Jackson (el gordo, antes de adelgazar, cuando hacia pelis de serie B).
Durante la cena, Peter Jackson y yo coincidimos en que queremos la última patata asada del plato, así que empezamos a forcejear con nuestros tenedores, a modo de duelistas de esgrima, aunque pronto pierde todo el glamour y solo nos agarramos de las manos el uno al otro para que no alcance nadie la patata del plato y nos revolcamos por la mesa.
Al final de la batalla, yo soy el ganador, el que alcanza el tan preciado objeto de deseo: La patata asada.

Peter Jackson se incorpora, rendido, con la derrota en el rostro, y se va hacia su asiento a continuar el banquete sin comerse la última patata...¡pero no le dejo! ¡Me ha costado conseguir esa patata y pienso disfrutar de mi victoria!
Agarro, rodeando con el brazo, el cuello de Peter Jackson (como si fuera a darle capones) y me lo hacerme a mi sitio y grito para todos los comensales: "¡CÓMETE ESA, PETER JACKSON! ah, no, que en realidad me la como yo." Todos los comensales nos reímos de Peter Jackson y continuo diciendo: "Pues por osar enfrentarte a mi, ahora vas a ver como me como la patata delante de tus narices" y acto seguido con la mano libre voy troceando y comiéndome la patata mientras Peter Jackson intenta soltarse de mi agarre y todos los demás se ríen.

De la risa de la situación me he despertado.

Debo aclarar algo ahora: Ningún Peter Jackson sufrió realmente durante el rodaje de este sueño, es más, las risas eran mas bien como risas entre colegas, como si esta situación se la hubiera hecho a algún amigo mio... como por ejemplo Agus, por decir uno.
También aclarar que el monologuísta y el bicho del comienzo del sueño estaban compinchados y la batalla formaba parte del espectáculo. La oruga gigante sigue viva, es más, vive con el monologuista en un apartamento en la playa de Malibú.

jueves, 19 de mayo de 2011

NO LO ESTAMOS HACIENDO MUY BIEN


Buenas noches. Es hora de que tengamos una pequeña charla.
¿Está cómodamente sentado? Entonces empezaré...

Imagino que se pregunta por qué le he convocado esta noche. Verá, últimamente no estoy del todo satisfecho con su trabajo... me temo que su empleo peligra, y... y, bueno, estamos considerando prescindir de usted.

Si, lo sé, lo sé. Hace ya mucho tiempo que está en la compañía. Casi... a ver, ¡casi diez mil años! caramba, ¡cómo pasa el tiempo! Y parece que fue ayer...


Recuerdo el día que comenzó en su empleo, cuando bajó de los árboles, inocente y nervioso, agarrando un hueso con su puño peludo... "¿Por dónde empiezo, señor?", preguntó con tristeza. Recuerdo mis palabras con exactitud: "Ahí tiene una pila de huevos de dinosaurio, joven", dije, con una sonrisa paternal. "Chúpelos."

Bien, hemos recorrido un largo camino desde entonces, ¿verdad? Sí, sí, tiene razón, en todo este tiempo no ha faltado ni un día. Bien hecho, mi bueno y fiel criado.

Por favor, no piense que he olvidado su notable hoja de servicios, o las inestimables contribuciones que ha hecho a la compañía...


El fuego, la rueda, la agricultura... una lista impresionante, veterano. Una lista impresionante de verdad. No me malinterprete.
Aunque... si he de ser sincero, también hemos tenido problemas. No podemos olvidarlo.

Lo he pensado mucho y... ¿sabe de dónde viene el problema?
De su innata falta de voluntad para adaptarse a la empresa. No parece querer enfrentarse a ninguna responsabilidad, ni ser su propio jefe.


Dios sabe que ha tenido usted muchas oportunidades. Le hemos ofrecido ascensos una y otra vez, y los ha rechazado siempre.
"No sabría hacerlo, señor", mentía. "Sé cuál es mi sitio."
Para ser sinceros, no se ha esforzado lo suficiente, ¿no?


Ya ve, ha estado quieto demasiado tiempo, y es algo que se empieza a reflejar en su trabajo... y debo añadir que también en su conducta habitual. Ni las constantes discusiones en la fábrica han escapado a mi atención... ni los recientes alborotos en la cantina del personal.

Y después tenemos... hum... bien, no quería sacar a relucir esto, pero... 
Verá, he oído algunos rumores inquietantes acerca de su vida personal. No importa quién me lo ha dicho, no puedo dar nombres.


Tengo entendido que no se lleva bien con su esposa, que discuten. Me han dicho que le grita. Se ha hablado de violencia.
Sé de buena fuente que siempre hiere a quien ama... a la única a la que no debería herir.
¿Y qué me dice de los niños? Siempre son ellos los que sufren, como ya debe saber.
Pobres pequeñines, ¿qué van a pensar? ¿qué van a pensar de sus intimidaciones, su desesperación, su cobardía y su arraigada intolerancia?
La verdad, no lo está haciendo muy bien.

Y tampoco está bien echar la culpa a una mala gestión por cómo ha empeorado el nivel de trabajo... aunque he de reconocer que la gestión es pésima. De hecho, para hablar sin rodeos... ¡La gestión es nefasta!


Hemos tenido a un montón de malversadores, impostores, mentirosos y lunáticos que han tomado decisiones catastróficas. Es la pura verdad.
¿Y quién los ha elegido? ¡Fue usted quien designó a esa gente! ¡Fue usted quien les dio el poder de tomar decisiones por usted!

Debo admitir que todos podemos equivocarnos alguna vez, pero cometer los mismos errores letales siglo tras siglo me parece intencionado.
Ha apoyado a unos incompetentes maliciosos que han llevado el caos a su vida laboral. Ha aceptado sin rechistar sus órdenes absurdas.


Les ha permitido llenar su espacio de máquinas nuevas y peligrosas.
Pudo haberlos detenido. Sólo tenía que decir "no".
No tiene empuje. No tiene orgullo. Ya no tiene valor para la compañía.

Aún así, seré generoso. Le proporcionaré un tiempo de prueba para que que pueda demostrar alguna mejora en su trabajo. Si al final de este periodo sigue sin intentarlo... le despediré.

Es todo. Puede retornar a sus labores.


PD: Grandioso texto que, por desgracia, no es de cosecha propia, sino sacado de la genial mente de Alan Moore en su obra V de Vendetta. Fue publicada en los 80, y el argumento está situado en un futuro distópico de finales de los 90.
Aún así, es una obra atemporal, como demuestra este fragmento de texto.

lunes, 31 de mayo de 2010

LAS MUSAS NO TRABAJAN GRATIS

Uff, cuanto tiempo desde la última vez que vine... aunque no ha pasado tanto tiempo como el que dejé pasar la anterior vez que comenté.

Pero tengo una excusa, no se si será buena o mala, pero es excusa: He estado trabajando en mi blog profesional, y ello necesita mi tiempo y esfuerzo.

Y hablando de tiempo y esfuerzo, queriendo dedicarme a la creatividad, algo tan subjetivo y sugestionado por el mundo que te rodea... a veces es difícil encontrar la inspiración necesaria para crear una nueva pieza.
Lo he podido comprobar en mi otro blog, en el cual he puesto piezas que ya tenía hechas y 2 nuevas, y me ha costado horrores hacer algo nuevo.

Y bueno... es un problema al que estamos sujetos todos los que nos dedicamos a "crear" (yo por lo menos lo intento, aunque sea sólo crear ideas).


Señoras y señores, les hablo del problema de la inspiración, de las musas.

Es tan difícil pensar, y sobretodo pensar bien. A cualquiera se le puede ocurrir una buena idea, y por lo tanto es muy fácil que se te ocurra algo que ya se le ocurrió antes a otra persona, y eso en publicidad es imperdonable, aunque supongo que en la música, en la literatura, etc. también debe ser imperdonable que presentes una idea ya desfasada o que incluso copies.

Pero... ¿qué son las musas y cómo encontrarlas?

En esto no hay atajos que valgan, las musas solo ayudan a quien está trabajando, así por que sí no te ayudan, aunque hay algunas personas que las tientan con cerveza y otras sustancias, pero lo que logran es una falsa creatividad, una idea sacada de la falta de inhibiciones del cerebro, pero no de un trabajo concienzudo del pensamiento.

Para algunos las musas son amores platónicos, para algunos la idea les viene simplemente de asuntos pendientes del pasado que nunca lograron olvidar...

Hay tantas musas como pensadores, y cada uno obtiene sus ideas de diferentes formas, según sus musas.

Yo, sinceramente, creo que mi musa es una pobre currela, que tiene que ir en transporte público al trabajo porque el sueldo no le da para más.
¿Y por qué creo eso? Por que mis mejores ideas siempre las tengo en un autobús, mirando por la ventana, es cuando más pensamientos me vienen a lo loco, pensamientos pasados, futuros, sueños, malas ideas que deseché en su momento.... todo me viene de golpe a la cabeza mientras voy en un autobús.

Quizá por eso nunca me gustó entablar conversación mientras viajé en autobús, porque me desconcentro.

Pero para que la musa te encuentre, sea como sea, antes debes haberte preparado.
No vale solo "pensar", ya he dicho que eso lo hace cualquiera. Lo que diferencia a los grandes pensadores es que ellos trabajan, investigan, recopilan información... y después de haberse hinchado como esponjas de todo aquello que les interesa, cuando acaba todo ese trabajo duro, es entonces cuando llega el trabajo aún más duro de pensar una idea.

Hace poco recibí un golpe duro a mis ideas, algunas tienen ese trabajo de fondo y otras no, y eso me hizo darme cuenta de que todo el mundo puede "jugar" con las ideas, pero si de verdad quiero "vivir" de mis ideas, tengo que trabajar mucho más, se acabaron los juegos, no vale soltar chorradas por que si, primero trabajaré, investigaré, leeré, y solo entonces, podré soltar todas las chorradas que me den la gana.

Por cierto, creo que lo dijo Einstein sobre los que querían dedicarse a la ciencia, pero vale realmente para cualquier oficio en el que quieras destacar:

"Si quieres ser un buen científico, dedica 15 minutos al día a pensar todo lo contrario de lo que piensan tus colegas"