Hola, me llamo Jonathan, de apellidos Maciá López, y nací hace 25 años en Elche.
Busco trabajo, pero no voy a ponerme a hablar de mi capacidad como creativo, de ello ya hablará mi currículum y mi portafolio (los cuales enseñaré encantado en una entrevista personal), así que voy a hablar de mí mismo:
Durante mi infancia casi muero 3 veces (empezamos bien la presentación, ¿eh?):
En una estaba involucrada una bicicleta y un barranco, en otra un perro rabioso, y en la tercera una playa con mucho oleaje y mucha irresponsabilidad por mi parte...pero sobreviví y aprendí.
En general fue una época feliz, sin mayores problemas que gustarle a la niña de mi clase que a mi me gustaba... fracasé miserablemente... pero aprendí.
Por el instituto pasé sin pena ni gloria, pero...
Aprendí que si la apuesta es lo suficientemente alta, una persona se puede tirar por la ventana de un 2º piso.
Aprendí que las chicas feas también podían decirme: “te quiero sólo como amigo”.
Aprendí que se podía abusar de los abusones.
Aprendí que un bocadillo de tortilla con magra con tomate era posible.
Conocí a una mujer, la cantinera, que se llamaba Apo, abreviatura de Apolonia, según ella, pero yo sigo pensando que se llamaba Apocalipsis.
En la universidad, a parte de volver a enfrentarme a la muerte, ésta vez en forma de pato con muy malas pulgas, aprendí muchas cosas que jamás olvidaré, la más importante de ellas fue hablar en público, bueno, más que aprender...lo que hicieron es que hablara mucho más y con mucho más volumen que antes, y de las demás cosas inolvidables ya no me acuerdo.
Con la licenciatura bajo el brazo (metafóricamente, ya que no tengo ni dinero para pagar el papel en el que la imprimen, que por cierto, debe ser carísimo teniendo en cuenta lo que te cobran), aprendí que lo que a mí me gusta no es el marketing, ni la planificación de medios, ni las relaciones públicas, sino lo más básico en publicidad: hacer anuncios.
Para conseguir mis objetivos, decidí ampliar conocimientos realizando un Máster en Creatividad Publicitaria,
pero aprendí que en la escuela eran buenos vendedores, ya que acabaron vendiéndome la moto y realicé también un Máster en Diseño Gráfico y Artes Visuales.
Durante ésta última etapa de estudios, conocí a un viajero en el tiempo, el cual me felicitó el próximo 2011... así que presiento que ése será un buen año (ya queda menos).
Y ahora sí, con una carpeta bajo el brazo, vivo aprendiendo de todo lo que me rodea, nunca se sabe cuando me servirá para, en un futuro, salvar el mundo.

1 comentarios:
tío, a mí me mola un mazo :D
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