miércoles, 24 de febrero de 2010

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN


Muchas veces me pregunto como me verá la gente, y siempre llego a la conclusión de que no me ve bien.

“Pues qué negativo”, pensarán, pero no me malinterpretéis… no digo que yo dé mala imagen, ni que tengan una mala imagen de mi, pero si que creo que no tienen mi imagen real, como soy realmente, y si no pueden verme como soy… no es bueno.

Está claro que la culpa no es del todo de los demás… está en mi mano ser como soy y mostrarlo para que me conozcan… pero es que resulta que yo siempre he sido igual y jamás he actuado en contra de mi personalidad.

Y aun así… no me conocen. ¿Qué puedo hacer si siendo yo mismo la gente se hace una idea equivocada de mí? ¿Cómo es posible? ¿Es que no ven y sienten lo mismo que yo veo y siento cuando me muestro tal y como soy?

Creo que no.

Solo ven a un joven alegre, que le gusta salir a divertirse, quizás más loco de lo normal, sin preocupaciones en la vida… alguien con una simpleza que muchos envidiarían porque así serían más felices.

Pues se equivocan.

Seré positivo, alegre y con muchas ganas de salir de fiesta y divertirme con mis amigos haciendo locuras, quizá sea un poco despreocupado, pero no soy esa persona simple que pensáis.

Soy una persona con un gran peso en mi interior.

No es que me desentienda de los problemas serios de la vida, sino que me lo tomo con filosofía, y realmente admito que me parece una gilipollez preocuparse de algo, en vez de preocuparte por ello, ocúpate en ello, y si no tiene solución, no sirve de nada que te comas la cabeza, si tienes un problema que no puedes solucionar, lo único que puedes hacer es ser fuerte y aprender a vivir con ello.

Soy alegre, pero porque soy consciente de las desgracias y tristeza que me rodea, por eso mismo soy así, para dar un poco de luz a la vida de los que me rodean, para darme luz a mi mismo y evitar que las tinieblas me consuman.

Y las fiestas son solo eso, fiestas, momentos agradables que pasar con los amigos a los que aprecio.

Y muchos verán en mí una persona normal, un amigo de esos que solo sirve para divertir, salir de fiesta… pero no soy así, tengo mucho que aportar a los demás, y mis amigos más íntimos lo saben.

No seré muy culto, no veo películas ni leo libros ni escucho música de autor, pero las películas que veo las vivo como si yo fuera el protagonista, los libros los leo como si los hubiera escrito yo, y las canciones que escucho las siento como si fueran dedicadas a mí. Y de todo ello extraigo todo lo que me sirva para aprender como persona, y oye, quizá sea más simple de lo que creo… pero estoy orgulloso de mi sabiduría, esa sabiduría que he ganado con la experiencia de mi aun corta vida.

Una sabiduría que me da fuerzas para vivir, como Atlas lleva el mundo cargado a sus espaldas, yo llevo mi vida, con todos sus fracasos y errores, todos sus triunfos, sus victorias, sus deseos cumplidos, sus desilusiones…

Sin esa sabiduría no podría cargar con el peso que se supone que tiene una vida completa.

Si algún día logro completar mis metas en la vida, y aun así me sobra tiempo... supongo que me permitiría el lujo de ser una persona normal.

PD: La foto es de éste sábado celebrando el cumpleaños de Agus, y me sorprende que hasta he salido bien y todo.